Adiós
Otra vez. 12 meses que vuelven a irse. 365 nuevas vueltas completas de mi reloj. Y la vida, tan arrítmica, impone de nuevo un cambio. Dudo que se trate sólo de un número. Va más allá. Nuevo año, nuevos propósitos. Y nuevamente, errores. Creo que, somos idiotas. Sí, idiotas del todo. Habríamos de tener un único propósito permanente. Vagar entre lo material e intrascendente... nos hace alejar la vista de lo realmente importante. Yo ya no me propongo. Yo cumplo. Hace un tiempo que me di cuenta de que los cambios verdaderamente importantes los impulsamos nosotros. El destino sólo es La Luz. Nosotros somos quienes sujetamos la linterna. Por eso caminar sobre lo material sería apagar la mía. Y me niego. Por eso, este año yo ya no me propongo, yo, cumplo: vivo por y para ti.